CGT Enseñanza y las educadoras del sector educativo del 0-3 convocan una concentración en defensa de una infancia digna
CGT convoca, junto a la Plataforma Estatal de educadoras infantiles, una concentración este jueves 17 a la 19:00 en la Plaza de España, bajo el lema «El derecho a vincularse», en la que se exige una bajada drástica de ratios para garantizar el apego seguro, el respeto y el acompañamiento afectivo de las criaturas.
CGT y las educadoras y profesionales del primer ciclo de educación infantil (0-3 años) han convocado concentraciones en las principales ciudades de todo el Estado el próximo jueves 17 de septiembre. La concentración de Zaragoza será a la 19.00 en la plaza de España.
La asfixia que sufren las aulas ha detonado las movilizaciones y ha llevado a las trabajadoras del sector a plantear varias exigencias a las administraciones públicas: unas condiciones laborales dignas que permitan proteger la salud emocional de la primera infancia y la publificación del ciclo (dar carácter público) equiparándolo con el resto de etapas.
Las convocantes alertan de que el sistema actual prioriza la productividad laboral frente a las necesidades biológicas y afectivas de los menores: “nosotras no guardamos niños, nosotras sostenemos vidas en su momento más vulnerable. Existe un hilo rojo invisible que conecta nuestra presencia con su mundo interno, pero el sistema lo está tensando hasta romperlo”, declara una educadora.
Asimismo, esta educadora denuncia también que “es humanamente imposible acompañar con respeto, calma y ternura cuando las ratios actuales nos obligan a hacer malabarismos con demasiados bebés a la vez. Cuidar bajo estas condiciones no es educar, es gestionar crisis de forma constante”.
Desde CGT y este colectivo se denuncia que “la falta de recursos reales y el menosprecio salarial e institucional a las profesionales del sector repercute de forma directa en el bienestar de las criaturas”. El manifiesto de la convocatoria lo deja claro situando la defensa de los derechos de las trabajadoras como un paso indispensable para asegurar la dignidad de los propios niños y niñas.
“Hacemos un llamamiento a las familias, organizaciones sociales y a la ciudadanía en general para unirse a las protestas, porque la forma en que una sociedad cuida a sus ciudadanos más pequeños y desprotegidos determina su futuro. Defender los derechos de las educadoras es blindar la dignidad de la infancia”, concluyen las organizadoras.

