PETICIÓN DE EXPLICACIONES Y EXIGENCIA DE POSICIONAMIENTO INSTITUCIONAL AL RECTORADO DE LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA

PETICIÓN DE EXPLICACIONES Y EXIGENCIA DE POSICIONAMIENTO INSTITUCIONAL AL RECTORADO DE LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA

Desde la Sección Sindical de CGT en la Universidad de Zaragoza nos hemos dirigido formalmente al Rectorado para exigir explicaciones inmediatas y denunciar la inaceptable postura institucional adoptada tras los graves sucesos ocurridos en el Campus San Francisco.

Antes de que se desencadenaran estos deplorables acontecimientos, esta sección sindical remitió al Rectorado un comunicado formal de rechazo ante la anunciada presencia del agitador de ultraderecha Vito Quiles. En aquel escrito advertimos explícitamente de que la pretensión de neutralidad institucional no es suficiente ante quienes acuden a la universidad pública a difundir discursos de odio y provocación y exigimos que los órganos de gobierno velaran activa y conscientemente por evitar la instrumentalización reaccionaria de nuestros espacios. Lamentablemente, el equipo de gobierno ignoró las advertencias de la comunidad universitaria, permitiendo que el campus se convirtiera en el escenario de una brutal intervención policial.

El comunicado hecho público por la Universidad de Zaragoza resulta profundamente indignante por su manifiesta equidistancia. Calificar los hechos de meros «incidentes» o «enfrentamientos» y apelar al «diálogo» en términos abstractos supone poner al mismo nivel la provocación ultraderechista y la represión policial con la respuesta legítima y pacífica de centenares de estudiantes y trabajadoras/es (de PTGAS y PDI) que acudieron a defender la universidad pública. La institución no puede refugiarse en una falsa neutralidad mientras tolera que la violencia física y la represión se ceben con la propia comunidad universitaria.

Resulta inadmisible que, tal y como han denunciado colectivos del campus, el propio Rectorado facilitara o solicitara la entrada de las Unidades de Intervención Policial al recinto universitario sin hacer un seguimiento de su actuación. La policía actuó con una violencia desmedida e indiscriminada, haciendo uso de pelotas de goma, botes de humo, gas pimienta y porrazos dirigidos a la cabeza, contra una manifestación pacífica, mientras mostraba permisividad ante grupos de extrema derecha. El balance de esta actuación consentida es de al menos diez personas heridas, varias de ellas con contusiones severas y cinco personas detenidas. Solicitamos saber quién autorizó la entrada de las fuerzas represivas a nuestro campus y por qué no se protegió a la comunidad universitaria frente a la brutalidad policial.

Frente a la tibieza mostrada en Zaragoza, la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sienta un precedente claro de rigor y amparo a su comunidad. Tras las recientes cargas policiales en su campus, personal docente e investigador de la Facultad de Derecho elaboró un informe jurídico que concluyó que la Policía actuó “gratuita e innecesariamente” y “cometió presuntamente hasta cinco delitos contra manifestantes pacíficos”, remarcando que en ningún momento la institución había solicitado la entrada de las fuerzas de seguridad. Posicionándose de forma tajante del lado de las víctimas de la brutalidad policial que componen su comunidad universitaria.

Por todo ello, desde la Sección Sindical de CGT EXIGIMOS al Rectorado:

  1. Transparencia total e informe detallado sobre si la institución solicitó o autorizó la entrada de las fuerzas antidisturbios (UIP) en el Campus San Francisco y cuáles fueron los criterios operativos seguidos.
  2. Ruptura de la equidistancia y condena explícita de la brutalidad policial y de los discursos de odio de la extrema derecha en la universidad.
  3. Puesta a disposición de los Servicios Jurídicos de la Universidad para emprender acciones legales contra los responsables de las cargas policiales y contra las agresiones sufridas por estudiantes y trabajadoras/es.
  4. El cese de la presencia policial en nuestros campus y la adopción de medidas activas para garantizar que la Universidad de Zaragoza sea un espacio de libre pensamiento, antifascista y seguro.

Por una universidad pública libre de discursos de odio y de represión policial.