CGT CRITICA EL INFORME PISA COMO HERRAMIENTA DE EVALUACIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO

CGT Enseñanza, segundo sindicato en la enseñanza pública aragonesa, ha expresado su disconformidad con la utilización del Informe PISA como herramienta de evaluación del sistema educativo, ya que no tiene en cuenta las diferencias de cada contexto educativo.

El nuevo informe PISA dice que el alumnado español obtiene los peores resultados de la historia, más allá de estos resultados, desde CGT criticamos el propio informe, ya que entendemos que es un instrumento estandarizado que mide capacidades muy generales, ajeno al modelo de evaluación por competencias (al margen de las que interesan al sistema). Pisa no tiene en cuenta ni el pensamiento crítico, ni el desarrollo de las emociones ni la capacidad de relacionarse del alumnado.

Por supuesto sólo se tienen en cuenta para el informe las asignaturas de ciencias, matemáticas y, además, la comprensión lectora. Se excluye la evaluación de otras capacidades como las ciencias naturales y sociales, la expresión artística y la cultura general, no vaya a ser que nos dé por pensar, ser creativos y molestar.

Un informe que, habría que añadir, en su afán homogeneizador deja de lado las peculiaridades y singularidades de cada contexto educativo, contribuyendo a la construcción de una sociedad cuya pretendida universalidad es jerarquizada alrededor de los principios propios de la organización que realiza la prueba: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El propio PISA en sus textos refleja: “Si un país puntúa más que otro no se puede inferir que sus escuelas sean más efectivas, pues el aprendizaje comienza antes de la escuela y tiene lugar en una diversidad de contextos institucionales y extraescolares”. Si diéramos estos resultados por buenos, cabría inferir que el contexto en el que el sistema educativo español opera está deteriorándose año a año.

Desde CGT afirmamos que este deterioro se debe a la creciente privatización de la enseñanza en nuestro país, y al desmantelamiento de la escuela pública, la única que vela por una igualdad de oportunidades del alumnado, garantizando calidad y equidad.

Eso sí, a PISA, hay que reconocerle un objetivo que se está consiguiendo: llevar las políticas educativas en una determinada dirección, el modelo neoliberal.