NI GUERRAS NI GENOCIDIOS NI EN NUESTRO NOMBRE, NI CON NUESTRO SILENCIO

NI GUERRAS NI GENOCIDIOS NI EN NUESTRO NOMBRE, NI CON NUESTRO SILENCIO

Desde la Plataforma OTAN NO exhortamos el cese inmediato de las
agresiones al pueblo de Irán, al pueblo libanés y al pueblo palestino.
Exigimos el restablecimiento de la legalidad internacional y que los
responsables de su vulneración, con Trump y Netanyahu a la
cabeza, sean juzgados y condenados como lo que son: genocidas y
criminales de guerra. Tal y como atestiguan las casi 200 personas
asesinadas por EEUU en el colegio de Minab o lo que acaece
cotidianamente en territorio palestino.
Nos negamos a ser parte de agresiones militares y/o diplomáticas
(como Cuba, Groenlandia o Venezuela) para desestabilizar países a
los que robar recursos o territorio. Por ello pedimos el embargo de
armas a EEUU e Israel y el desmantelamiento de las bases en
nuestro territorio. El eslogan OTAN no Bases fuera tiene hoy más
sentido que nunca.
Nos oponemos rotundamente al aumento del gasto militar en
cualquiera de sus formas, no queremos ni el 5% que pretende la
OTAN ni el 2% que actualmente se nos impone. Consideramos
inaceptable la pretensión de dedicar a defensa tanto dinero como a
educación.
Tenemos claro que con estas guerras, libradas en nombre de la
justicia y la paz, como todas hasta la fecha, solo pierden los pueblos.
Unos son masacrados para ser expoliados y otros, como el nuestro,
recibiremos las consecuencias en forma de pobreza, de alza del
precio de los alimentos, del combustible, del aumento de la
dificultad de acceso a la vivienda, entre otros.
Zaragoza debe decir basta. Basta de soportar las ingentes
servidumbres militares que padece, casi un 33% del territorio
municipal está dedicado a defensa, por no hablar de la Base Aérea
de Zaragoza y el oleoducto militar que llega desde Rota o la
influencia del Campo de Tiro de Bardenas. Alto precio que lacra
desde hace décadas el desarrollo civil y económico de la ciudad para
contribuir a la destrucción de otros pueblos.
Zaragoza es y será ciudad de la paz. Así lo reconoció la UNESCO en
1999, nombrando a Zaragoza “Sitio emblemático de la cultura de
paz”, un título consecuencia del compromiso y la movilización social
de sus gente, que hoy como ayer, volveremos a dejar patente
saliendo multitudinariamente a las calles para gritar alto y claro Ni
Guerras Ni Genocidios.